domingo, 30 de septiembre de 2012

¿Qué es aprender?


¿Qué es aprender?

“El aprendizaje es un simple apéndice de nosotros mismos; dondequiera que estemos, está también nuestro aprendizaje." 

                                                           William Shakespeare, poeta inglés (1564-1616)



Acerca del aprendizaje lo primero que hay que decir es que, parafraseando a Shakespeare, posee dos características importantes, es esencial en los hombres y es continuo en su vida. Por estos dos rasgos, siempre me ha sido difícil iniciar la explicación de qué es para mí aprender, pues no es natural definir algo que siempre te ha acompañado y que te define. Pero tomemos estos rasgos como un punto de partida: si ese aprendizaje “es un simple apéndice de nosotros mismos” entonces debe ser un proceso individual y debe poderse llevar a cabo por cualquier persona.

Como afirmé el aprendizaje es un proceso individual y humano que implica establecer asociaciones y comprender conceptos, que ocurre desde el nacimiento (si no antes) hasta la muerte (si no después). Jacques Ranciere (2007) explica como este proceso es natural en los humanos e inicia desde el comienzo de la vida misma: “En el rendimiento desigual de los diversos aprendizajes intelectuales, lo que todos los niños aprenden mejor es lo que ningún maestro puede explicarles, la lengua materna. Se les habla y se habla alrededor de ellos. Ellos oyen y retienen, imitan y repiten, se equivocan y se corrigen […] Son prácticamente todos […] capaces de comprender y hablar la lengua de sus padres.” Se puede ver como mi definición de aprendizaje encaja en este primer ejemplo. El proceso de aprehensión de la lengua materna es claramente un proceso individual y humano, donde se establecen relaciones, tal como la recordada estructura “Sujeto verbo complemento”, se comprende la mayoría e idealmente todas las palabras que se usan.

Patricia Bueno y Victoria Landa (2004) afirman que el aprendizaje es relacional pues la psicología cognitiva moderna plantea que este se realiza por medio de relaciones en la redes semánticas: “Cuando se produce el aprendizaje la nueva información se acopla a las redes existentes” (Morales Bueno & Landa Fitzgerald, 2004). Este punto articula la definición de aprendizaje dándole una esencia: El aprendizaje es un proceso individual y humano en el que se construyen relaciones entre los conocimientos nuevos y los anteriores, estos últimos llamados preconceptos. Los preconceptos pueden ser de variada naturaleza, si bien pueden ser formales (como la suma es un preconcepto necesario para la multiplicación) también pueden ser observaciones cotidianas (Algo nos dice de la fricción que un carro frene más rápido cuando el suelo está seco que cuando esta húmedo) Comprender que preconceptos se tienen al momento de aprender es básico para facilitar el proceso, rasgo que veremos más adelante, pero hay que ser muy cuidadoso en no polarizar la posición frente a los preconceptos.

Asimismo podemos ver una de las características que el aprendizaje debe tener. Cualquier cosa que se aprenda debe serle útil al aprendiz en presente o futuro. Entrando un poco al terreno escolar (Donde se construye aprendizaje intencionado y consciente) podemos ver que el desempeño autentico se puede reconocer por “lo que hacen en la vida normal diaria quienes poseen conocimientos disciplinares; lo que hacen quienes en su labor aplican conocimientos y modos de pensar de las disciplinas para enfrentar problemas reales” (Ordoñez, 2006). En el caso de la lengua materna, el desempeño autentico salta a la vista. Sin embargo también es evidente en el ejemplo de Ranciere, que podríamos generalizarlo a cualquier aprendizaje autónomo inconsciente, sobre todo a los presentes en la infancia y la niñez, donde nuestra creatividad no era limitada: Si teníamos una necesidad, construíamos conocimientos para solucionarla, y este aprendizaje lo usábamos en necesidades posteriores.

Incluso después, entrando en la educación formal, el desempeño auténtico sigue jugando un papel primordial. A medida que los semestres de mi carrera pasan,  el incremento de la carga académica se ve compensado con la motivación que los estudiantes vamos adquiriendo. Me explico: en los primeros cursos de mi carrera, las clases son suaves pero al ser solo las bases, son teóricas y  poco prácticas, pero a medida que pasa el tiempo, uno empieza a ver que lo que está aprendiendo se vuelve más práctico, los problemas son más cercanos a la vida real y a pesar que no son sencillos, el estudiante se desafía porque sabe que es en lo que trabajará en el futuro. Ese es un claro ejemplo de cómo el desempeño autentico es crucial para realizar un buen aprendizaje. 

Antes de proseguir es necesario hacer una distinción importante, entre memorizar y aprender: En clase vimos un fragmento de Matilda (1995) en el cual se veía un grupo de niños en clase de matemáticas, repitiendo una tras otra las tablas de multiplicar. En un momento, la profesora en broma pregunta una multiplicación del orden de 13X247. Los niños se ríen, pero para sorpresa de todos, la ingeniosa Matilda responde correctamente (DeVito, 1995). Este es un claro ejemplo de la distinción entre aprendizaje y memorización. Frida Díaz y Gerardo Hernández (2002) exponen claramente este contraste introduciendo el concepto de aprendizaje significativo.[1] Para que un aprendizaje sea significativo debe cumplir una condición fundamental debe ser sustancial (Díaz & Hernández, 2002) .En palabras claras, quieren decir que el aprendiz se queda con el concepto y no con las palabras, es decir que él construye una imagen mental propia de lo que acaba de aprender, de forma que lo entiende, mas no lo memoriza. Eso es lo que logró Matilda pues ella no se memorizaba las tablas si no que aprendió a multiplicar, lo que le permitió extrapolar sus conocimientos a operaciones más complejas.

Tomando como precedente que el aprendizaje debe ser significativo, lo que implica dar sentido propio a la información externa y que la construcción de este está  basado en experiencias previas, deducimos una cuarta característica que ya incluimos en la definición: el aprendizaje es individual y, por lo tanto, subjetivo. Cuando una persona se encuentra en una clase, se ve rodeada de una cantidad de material que tiene significado potencial y lógico, tal como los libros, el profesor y las exposiciones. Pero él solo construye aprendizaje cuando logra tomar ese significado lógico y entenderlo, confrontándolo con sus preconceptos. Dando como resultado que ese material reciba un significado psicológico y real (Díaz & Hernández, 2002). Si lo analizamos con cuidado, cada uno de los pasos de este simplificado modelo de aprendizaje es netamente individual, pues vemos como el adquirir la información es un proceso que hace el aprendiz por su cuenta, y es la información que él crea relevante la que entra al proceso siguiente. Luego la información se confronta con sus preconceptos y crea ese significado psicológico (que el aprendiz asigna de acuerdo con la forma en que el almacena la información) con el cual cada persona construye su aprendizaje de forma única.

Siendo así, podríamos preguntarnos ¿cuál es la manera correcta de aprender? De hecho, en una de las actividades programadas en clase, nosotros debíamos enseñar algo al curso y en mi grupo escogimos globoflexía. Esa actividad yo la había aprendido en unas capacitaciones de recreación, donde nos explicaban paso por paso la figura. Nosotros lo explicamos de una manera absolutamente diferente a la que yo aprendí: Les explicamos los nudos básicos y luego los retamos a que hicieran una figura que nosotros les entregábamos como modelo. Para mi sorpresa muchas personas realmente aprendieron con esta técnica. Esta experiencia nos permite responder la pregunta de una forma un tanto novedosa: No hay manera correcta de aprender. Existen muchos métodos y cada estudiante logra aprender  correctamente tomando uno o varios de ellos.

Habiendo entendido el aprendizaje como un proceso individual ( y por lo tanto único y correcto en cada individuo) y humano en el que se construyen relaciones sustanciales, entre los conocimientos nuevos y los preconceptos, que le son o le serán útiles al aprendiz en algún momento de su vida; veamos ahora cómo se construye en el aula. Analicemos primero cómo no debe ser un aula de clase. Para mí los ambientes de aprendizaje deben marcar una diferencia con los programa de televisión y video-tutoriales, donde el estudiante se sienta a ver un experto hablar y el aprendiz sencillamente escucha. En una clase regida bajo este modelo, el profesor se vuelve un banquero que consigna información en los estudiantes, mientras que los estudiantes toman una posición pasiva frente esta información (Brockbank, 2002) Acá el docente es una autoridad lejana que siempre tiene la razón y la información que de él proviene es la suficiente y necesaria para cumplir los objetivos del curso, que por cierto no están muy claros.

En un aula que genere un aprendizaje real, lo primero que debe buscarse es que esté centrado en el alumno. Con respecto a esto Brockbank (2002) nos provee seis características para este tipo de aulas: El aprendizaje debe ser significativo y tener desempeño autentico; el aprendiz debe estudiar por motivación interior más no por amenazas exteriores; el estudiante toma parte activa de la clase; la dinámica de la clase acoge a sus participantes, tanto estudiantes como docente,  como un todo con sentimientos, contextos que lo rodea y preconceptos en vez de como una mente por llenar; y en el aula también se enseña en el aprender a aprender.

Por otra parte, en el aula se deben promover relaciones de pares, tanto entre estudiantes, como entre el profesor y los estudiantes, esto con varios objetivos: Según Lev Vygotski “el aprendizaje es más eficaz cuando el aprendiz ideas intercambia con sus compañeros” (Como se cita en Morales y Landa, 2004). Vygotski propone el concepto de la zona de desarrollo proximal, en la que un estudiante es capaz de enfrentarse a situaciones académicas de más alto nivel a las que está acostumbrado, por la mera presencia de compañeros que tenga un poco más de experticia en el tema. De forma tal que el estudiante, al interactuar con sus compañeros se siente en la capacidad de incrementar su ritmo de aprendizaje y asumir retos mayores. Asimismo, se debe fomentar una relación de pares con el profesor, para que el profesor sea al tiempo guía y fuente de información de los estudiantes, pero siempre respetando la idea que los estudiantes deben construir sus propias ideas con respecto al tópico enseñado.

Por otra parte, el ambiente de la clase y el currículo debe estar diseñado para ser motivante para el estudiante y promover el desempeño autentico. En mi experiencia esto se logra diseñando el currículo y las actividades de clase buscando que afecten la realidad y las expectativas futuras del estudiante. Por ejemplo cuando estaba en el colegio algunos profesores impartían sus clases enfocados siempre en nuestra vida cotidiana, en vez de con conceptos abstractos. Recuerdo mucho que el departamento de matemáticas aplicó el programa: “Matemáticas para la vida” que era un PBL (Aprendizaje Basado en Problemas por sus siglas en ingles) donde absolutamente todas las matemáticas que nos enseñaban iban involucradas en problemas cotidianos y/o profesionales. De esa forma lograron mostrarnos que lo que estábamos aprendiendo era útil, logrando al tiempo motivarnos y dar a entender el desempeño auténtico.

Adicionalmente, el espacio de aprendizaje debe permitir el diálogo y el intercambio de ideas para que el estudiante pueda formar su propio criterio y conocimiento. Como ya habíamos dicho, no existe una manera única de aprender y si el estudiante se ve confrontado a otras formas de aprender y otros conceptos, pondrá en duda los propios, reforzándolos o implementando unos mejores.

Finalmente, en la investigación realizada como proyecto final del curso vimos que los ambientes de aprendizajes además de tener los rasgos que ya hablamos debe garantizar la motivación intrínseca del estudiante, debe contar con docentes capacitados en educación, debe establecer qué se quiere enseñar en la clase ( los objetivos) y  debe evaluar consecuentemente con los objetivos de la clase.

En resumen, hemos  visto qué es el aprendizaje  y cuales son algunas de las características que un ambiente e aprendizaje deben para permitir un buen aprendizaje. Hemos definido el aprendizaje como un proceso individual ( y por lo tanto único y correcto en cada individuo) y humano en el que se construyen relaciones sustanciales, entre los conocimientos nuevos y los preconceptos, que le son o le serán útiles al aprendiz en algún momento de su vida. También vimos que un ambiente de aprendizaje óptimo debe estar centrado en el alumno, debe promover las relaciones cercanas y de pares entre los estudiantes y entre los estudiantes y los profesores, debe estar diseñado para ser motivante para el estudiante y promover el desempeño autentico, debe permitir el diálogo y el intercambio de ideas para que el estudiante pueda formar su propio criterio y conocimiento y finalmente debe tener en cuenta las recomendaciones dadas en l investigación de realizada en la clase. En un mundo cambiante y rápido es esencial que las personas tengan además de conocimientos técnicos, cualidades como el trabajo en equipo, liderazgo, innovación y curiosidad, cualidades que ambientes de aprendizajes constructivistas deben promover.

Bibliografía

Brockbank, A. (2002). Reflective learning in practice. Retrieved Abril 13, 2011, from Bases de Datos de Universidad de los Andes: biblioteca.uniandes.edu.co
DeVito, D. (Director). (1995). Matilda [Motion Picture].
Díaz , F., & Hernández, G. (2002). Condiciones que permiten el logro del aprendizaje significativo. In F. Díaz, & G. Hernández, Estrategias Docente para un Aprendizaje Significativo. Mc Graw hill.
Morales Bueno, P., & Landa Fitzgerald, V. (2004). Aprendizaje Basado en Problemas. Lima: Pontificia Universidad Cátolica del Perú.
Ordoñez, C. L. (2006, Septiembre 28 y 29). Curriculo: La necesidad u la forma de cambia . Manta, Manahí, Ecuador.
Ranciere, J. (2007). El Maestro Ignorante. Cinco lecciones para la emancipación intelectual. Laertes: Buenos Aires.




[1] En este punto, vale aclarar que para mí todo aprendizaje real debe ser significativo. 

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