¿Qué es
aprender?
“El aprendizaje es un
simple apéndice de nosotros mismos; dondequiera que estemos, está también
nuestro aprendizaje."
William Shakespeare, poeta inglés (1564-1616)
Acerca
del aprendizaje lo primero que hay que decir es que, parafraseando a
Shakespeare, posee dos características importantes, es esencial en los hombres
y es continuo en su vida. Por estos dos rasgos, siempre me ha sido difícil
iniciar la explicación de qué es para mí aprender, pues no es natural definir
algo que siempre te ha acompañado y que te define. Pero tomemos estos rasgos
como un punto de partida: si ese aprendizaje “es un simple apéndice de nosotros
mismos” entonces debe ser un proceso individual y debe poderse llevar a cabo
por cualquier persona.
Como
afirmé el aprendizaje es un proceso individual y humano que implica establecer
asociaciones y comprender conceptos, que ocurre desde el nacimiento (si no
antes) hasta la muerte (si no después). Jacques Ranciere (2007) explica como
este proceso es natural en los humanos e inicia desde el comienzo de la vida
misma: “En el rendimiento desigual de los diversos aprendizajes intelectuales,
lo que todos los niños aprenden mejor es lo que ningún maestro puede explicarles,
la lengua materna. Se les habla y se habla alrededor de ellos. Ellos oyen y
retienen, imitan y repiten, se equivocan y se corrigen […] Son prácticamente todos
[…] capaces de comprender y hablar la lengua de sus padres.” Se puede ver como
mi definición de aprendizaje encaja en este primer ejemplo. El proceso de
aprehensión de la lengua materna es claramente un proceso individual y humano,
donde se establecen relaciones, tal como la recordada estructura “Sujeto verbo
complemento”, se comprende la mayoría e idealmente todas las palabras que se
usan.
Patricia
Bueno y Victoria Landa (2004) afirman que el aprendizaje es relacional pues la
psicología cognitiva moderna plantea que este se realiza por medio de
relaciones en la redes semánticas: “Cuando se produce el aprendizaje la nueva
información se acopla a las redes existentes” (Morales Bueno & Landa Fitzgerald, 2004) . Este punto articula
la definición de aprendizaje dándole una esencia: El aprendizaje es un proceso
individual y humano en el que se construyen relaciones entre los conocimientos
nuevos y los anteriores, estos últimos llamados preconceptos. Los preconceptos
pueden ser de variada naturaleza, si bien pueden ser formales (como la suma es
un preconcepto necesario para la multiplicación) también pueden ser
observaciones cotidianas (Algo nos dice de la fricción que un carro frene más
rápido cuando el suelo está seco que cuando esta húmedo) Comprender que
preconceptos se tienen al momento de aprender es básico para facilitar el
proceso, rasgo que veremos más adelante, pero hay que ser muy cuidadoso en no
polarizar la posición frente a los preconceptos.
Asimismo
podemos ver una de las características que el aprendizaje debe tener. Cualquier
cosa que se aprenda debe serle útil al aprendiz en presente o futuro. Entrando
un poco al terreno escolar (Donde se construye aprendizaje intencionado y
consciente) podemos ver que el desempeño autentico se puede reconocer por “lo
que hacen en la vida normal diaria quienes poseen conocimientos disciplinares;
lo que hacen quienes en su labor aplican conocimientos y modos de pensar de las
disciplinas para enfrentar problemas reales” (Ordoñez, 2006) . En el caso de la
lengua materna, el desempeño autentico salta a la vista. Sin embargo también es
evidente en el ejemplo de Ranciere, que podríamos generalizarlo a cualquier aprendizaje
autónomo inconsciente, sobre todo a los presentes en la infancia y la niñez,
donde nuestra creatividad no era limitada: Si teníamos una necesidad,
construíamos conocimientos para solucionarla, y este aprendizaje lo usábamos en
necesidades posteriores.
Incluso después,
entrando en la educación formal, el desempeño auténtico sigue jugando un papel
primordial. A medida que los semestres de mi carrera pasan, el incremento de la carga académica se ve
compensado con la motivación que los estudiantes vamos adquiriendo. Me explico:
en los primeros cursos de mi carrera, las clases son suaves pero al ser solo
las bases, son teóricas y poco prácticas,
pero a medida que pasa el tiempo, uno empieza a ver que lo que está aprendiendo
se vuelve más práctico, los problemas son más cercanos a la vida real y a pesar
que no son sencillos, el estudiante se desafía porque sabe que es en lo que
trabajará en el futuro. Ese es un claro ejemplo de cómo el desempeño autentico
es crucial para realizar un buen aprendizaje.
Antes de
proseguir es necesario hacer una distinción importante, entre memorizar y
aprender: En clase vimos un fragmento de Matilda (1995) en el cual se veía un
grupo de niños en clase de matemáticas, repitiendo una tras otra las tablas de
multiplicar. En un momento, la profesora en broma pregunta una multiplicación
del orden de 13X247. Los niños se ríen, pero para sorpresa de todos, la ingeniosa
Matilda responde correctamente (DeVito, 1995) . Este es un claro ejemplo
de la distinción entre aprendizaje y memorización. Frida Díaz y Gerardo Hernández
(2002) exponen claramente este contraste introduciendo el concepto de
aprendizaje significativo.[1]
Para que un aprendizaje sea significativo debe cumplir una condición
fundamental debe ser sustancial (Díaz & Hernández, 2002) .En palabras claras,
quieren decir que el aprendiz se queda con el concepto y no con las palabras,
es decir que él construye una imagen mental propia de lo que acaba de aprender,
de forma que lo entiende, mas no lo memoriza. Eso es lo que logró Matilda pues
ella no se memorizaba las tablas si no que aprendió a multiplicar, lo que le
permitió extrapolar sus conocimientos a operaciones más complejas.
Tomando
como precedente que el aprendizaje debe ser significativo, lo que implica dar
sentido propio a la información externa y que la construcción de este está basado en experiencias previas, deducimos una
cuarta característica que ya incluimos en la definición: el aprendizaje es
individual y, por lo tanto, subjetivo. Cuando una persona se encuentra en una
clase, se ve rodeada de una cantidad de material que tiene significado
potencial y lógico, tal como los libros, el profesor y las exposiciones. Pero
él solo construye aprendizaje cuando logra tomar ese significado lógico y
entenderlo, confrontándolo con sus preconceptos. Dando como resultado que ese
material reciba un significado psicológico y real (Díaz & Hernández, 2002) . Si lo analizamos
con cuidado, cada uno de los pasos de este simplificado modelo de aprendizaje
es netamente individual, pues vemos como el adquirir la información es un
proceso que hace el aprendiz por su cuenta, y es la información que él crea
relevante la que entra al proceso siguiente. Luego la información se confronta
con sus preconceptos y crea ese significado psicológico (que el aprendiz asigna
de acuerdo con la forma en que el almacena la información) con el cual cada
persona construye su aprendizaje de forma única.
Siendo
así, podríamos preguntarnos ¿cuál es la manera correcta de aprender? De hecho,
en una de las actividades programadas en clase, nosotros debíamos enseñar algo
al curso y en mi grupo escogimos globoflexía. Esa actividad yo la había
aprendido en unas capacitaciones de recreación, donde nos explicaban paso por
paso la figura. Nosotros lo explicamos de una manera absolutamente diferente a
la que yo aprendí: Les explicamos los nudos básicos y luego los retamos a que
hicieran una figura que nosotros les entregábamos como modelo. Para mi sorpresa
muchas personas realmente aprendieron con esta técnica. Esta experiencia nos
permite responder la pregunta de una forma un tanto novedosa: No hay manera
correcta de aprender. Existen muchos métodos y cada estudiante logra
aprender correctamente tomando uno o
varios de ellos.
Habiendo
entendido el aprendizaje como un proceso individual ( y por lo tanto único y
correcto en cada individuo) y humano en el que se construyen relaciones
sustanciales, entre los conocimientos nuevos y los preconceptos, que le son o
le serán útiles al aprendiz en algún momento de su vida; veamos ahora cómo se
construye en el aula. Analicemos primero cómo no debe ser un aula de clase. Para
mí los ambientes de aprendizaje deben marcar una diferencia con los programa de
televisión y video-tutoriales, donde el estudiante se sienta a ver un experto
hablar y el aprendiz sencillamente escucha. En una clase regida bajo este
modelo, el profesor se vuelve un banquero que consigna información en los
estudiantes, mientras que los estudiantes toman una posición pasiva frente esta
información (Brockbank, 2002) Acá el docente es
una autoridad lejana que siempre tiene la razón y la información que de él
proviene es la suficiente y necesaria para cumplir los objetivos del curso, que
por cierto no están muy claros.
En un
aula que genere un aprendizaje real, lo primero que debe buscarse es que esté
centrado en el alumno. Con respecto a esto Brockbank (2002) nos provee seis
características para este tipo de aulas: El aprendizaje debe ser significativo
y tener desempeño autentico; el aprendiz debe estudiar por motivación interior
más no por amenazas exteriores; el estudiante toma parte activa de la clase; la
dinámica de la clase acoge a sus participantes, tanto estudiantes como docente,
como un todo con sentimientos, contextos
que lo rodea y preconceptos en vez de como una mente por llenar; y en el aula
también se enseña en el aprender a aprender.
Por otra
parte, en el aula se deben promover relaciones de pares, tanto entre estudiantes,
como entre el profesor y los estudiantes, esto con varios objetivos: Según Lev
Vygotski “el aprendizaje es más eficaz cuando el aprendiz ideas intercambia con
sus compañeros” (Como se cita en Morales y Landa, 2004). Vygotski propone el
concepto de la zona de desarrollo proximal, en la que un estudiante es capaz de
enfrentarse a situaciones académicas de más alto nivel a las que está
acostumbrado, por la mera presencia de compañeros que tenga un poco más de
experticia en el tema. De forma tal que el estudiante, al interactuar con sus
compañeros se siente en la capacidad de incrementar su ritmo de aprendizaje y
asumir retos mayores. Asimismo, se debe fomentar una relación de pares con el
profesor, para que el profesor sea al tiempo guía y fuente de información de
los estudiantes, pero siempre respetando la idea que los estudiantes deben
construir sus propias ideas con respecto al tópico enseñado.
Por otra
parte, el ambiente de la clase y el currículo debe estar diseñado para ser
motivante para el estudiante y promover el desempeño autentico. En mi
experiencia esto se logra diseñando el currículo y las actividades de clase buscando
que afecten la realidad y las expectativas futuras del estudiante. Por ejemplo cuando
estaba en el colegio algunos profesores impartían sus clases enfocados siempre
en nuestra vida cotidiana, en vez de con conceptos abstractos. Recuerdo mucho
que el departamento de matemáticas aplicó el programa: “Matemáticas para la
vida” que era un PBL (Aprendizaje Basado en Problemas por sus siglas en ingles)
donde absolutamente todas las matemáticas que nos enseñaban iban involucradas
en problemas cotidianos y/o profesionales. De esa forma lograron mostrarnos que
lo que estábamos aprendiendo era útil, logrando al tiempo motivarnos y dar a
entender el desempeño auténtico.
Adicionalmente,
el espacio de aprendizaje debe permitir el diálogo y el intercambio de ideas
para que el estudiante pueda formar su propio criterio y conocimiento. Como ya
habíamos dicho, no existe una manera única de aprender y si el estudiante se ve
confrontado a otras formas de aprender y otros conceptos, pondrá en duda los
propios, reforzándolos o implementando unos mejores.
Finalmente,
en la investigación realizada como proyecto final del curso vimos que los
ambientes de aprendizajes además de tener los rasgos que ya hablamos debe garantizar
la motivación intrínseca del estudiante, debe contar con docentes capacitados
en educación, debe establecer qué se quiere enseñar en la clase ( los
objetivos) y debe evaluar
consecuentemente con los objetivos de la clase.
En
resumen, hemos visto qué es el
aprendizaje y cuales son algunas de las
características que un ambiente e aprendizaje deben para permitir un buen
aprendizaje. Hemos definido el aprendizaje como un proceso individual ( y por
lo tanto único y correcto en cada individuo) y humano en el que se construyen
relaciones sustanciales, entre los conocimientos nuevos y los preconceptos, que
le son o le serán útiles al aprendiz en algún momento de su vida. También vimos
que un ambiente de aprendizaje óptimo debe estar centrado en el alumno, debe
promover las relaciones cercanas y de pares entre los estudiantes y entre los
estudiantes y los profesores, debe estar diseñado para ser motivante para el
estudiante y promover el desempeño autentico, debe permitir el diálogo y el
intercambio de ideas para que el estudiante pueda formar su propio criterio y
conocimiento y finalmente debe tener en cuenta las recomendaciones dadas en l
investigación de realizada en la clase. En un mundo cambiante y rápido es
esencial que las personas tengan además de conocimientos técnicos, cualidades
como el trabajo en equipo, liderazgo, innovación y curiosidad, cualidades que
ambientes de aprendizajes constructivistas deben promover.
Bibliografía
Brockbank, A. (2002). Reflective learning in
practice. Retrieved
Abril 13, 2011, from Bases de Datos de Universidad de los Andes:
biblioteca.uniandes.edu.co
DeVito, D. (Director). (1995). Matilda [Motion
Picture].
Díaz , F., & Hernández, G. (2002). Condiciones que permiten el logro
del aprendizaje significativo. In F. Díaz, & G. Hernández, Estrategias
Docente para un Aprendizaje Significativo. Mc Graw hill.
Morales Bueno, P., & Landa Fitzgerald, V. (2004). Aprendizaje
Basado en Problemas. Lima: Pontificia Universidad Cátolica del Perú.
Ordoñez, C. L. (2006, Septiembre 28 y 29). Curriculo: La necesidad u la
forma de cambia . Manta, Manahí, Ecuador.
Ranciere, J. (2007). El Maestro Ignorante. Cinco lecciones para la
emancipación intelectual. Laertes: Buenos Aires.
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